Quizá no te des cuenta y no lo creas, pero hay ciertos factores que, aunque creas que benefician tu piel, puede que le estén haciendo más daño que beneficiándolo.
Es necesario que los tengas en cuenta y mejorar tu rutina diaria de cuidado facial o corporal, porque desde las rutinas, hasta los productos pueden ir ocasionando daños irreparables a largo plazo.
- No protegerse del sol: los rayos UV hacen que a largo plazo en la piel salgan manchas difíciles de quitar con tratamiento de cremas o dermatológicos. Si no quieres usar protector solar, ahora el mercado ofrecen cosméticos que no solo (en el caso de los polvos compactos o las bases) dan color al rostro, ahora también, ofrecen protector solar.
Exfoliación excesiva: la piel más común entre las mujeres latinoamericanas, es la mixta. Si queremos acabar con el brillo en la zona T, no es necesario tanta exfoliación, que en vez de quitar la grasa, hará el efecto contrario. Consejo: dos limpiezas profundas al mes. Recuerda que es normal que nuestra piel produzca grasa y si tratas de quitarla de manera excesiva, te responderá igual.
- Trasnochar: en la noche, la capa de nuestra piel se hace más delgada para recuperarse el ajetreo del día. Es necesario que en ese el descanso no nos cojan con la piel maquillada, tomadas y con cigarrillo encima, de lo contrario nuestra piel al día siguiente se verá opaca y poca iluminada.
- Fumar: los componentes químicos del tabaco, poco a poco acaban con nuestra piel y está va luciendo opaca, cansada y desgastada.
No permitas que sea demasiado tarde para que te des cuenta del daño que le produces a tu piel, después vas a querer usar cuanto producto veas en el mercado para tratar de retroceder el tiempo.
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